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20/07/2026

Fortaleciendo el acompañamiento en momentos de duelo

Nuevas herramientas, coordinación clínica y más apoyo a las familias marcan los avances en la aplicación de la Ley Dominga en la Clínica.

Acompañar a una familia que enfrenta la pérdida gestacional o perinatal de un hijo exige mucho más que cumplir un protocolo. Requiere tiempo, sensibilidad y un trabajo clínico coordinado que permita sostener a los padres en uno de los momentos más difíciles que pueden vivir. En ese camino, nuestro equipo de Maternidad ha seguido fortaleciendo la implementación de la Ley Dominga, incorporando nuevas herramientas y aprendizajes que buscan cuidar con mayor profundidad a quienes atraviesan este proceso.

Según explica Carolina Urbina, matrona jefe, uno de los avances más relevantes ha sido reforzar la información que reciben los padres. “Nos dimos cuenta de que, en medio del dolor, muchas veces lo que explicamos se olvida o no queda claro”, señala. Por eso elaboraron nuevos informativos para apoyar a las familias en la toma de decisiones y en el proceso de duelo. Entre ellos, material que explica alternativas de sepultación digna para pérdidas gestacionales tempranas, así como orientaciones para quienes viven este proceso de manera ambulatoria, cuando el aborto se desencadena de forma espontánea en la casa.

Este trabajo se ha desarrollado de manera transversal, integrando a matronas, médicos, psicólogas y otros equipos clínicos. Hoy también existe un mayor acompañamiento desde el área de psicología perinatal, que permite seguir a algunas pacientes incluso antes de su ingreso a la Clínica, cuando el diagnóstico ya se ha realizado en forma ambulatoria. De esta manera, las familias cuentan con una red de apoyo más cercana durante todo el proceso. Asimismo, se ha fomentado el apoyo espiritual por parte de los sacerdotes y de nuestro voluntariado.

En paralelo, se ha fortalecido el registro clínico y la sistematización de cada caso. A través de un listado incorporado en las fichas y supervisado por el equipo de Maternidad, se verifica que cada etapa del acompañamiento —información entregada, contención emocional, apoyo espiritual y elementos de recuerdo para la familia— esté considerada y registrada. Este trabajo permite dar cumplimiento a las exigencias de la ley y, al mismo tiempo, asegurar que ningún aspecto del cuidado quede al azar.

Los casos asociados a la Ley Dominga han ido aumentando en el último tiempo. Durante 2025, la Clínica acompañó 100 casos de pérdida gestacional o perinatal, de los cuales 90 correspondieron a embarazos menores de 22 semanas y 10 a pérdidas de mayor edad gestacional. En lo que va de 2026, hasta junio, se han registrado 40 casos, con 38 pérdidas menores de 22 semanas y dos mayores de 22 semanas. Esta experiencia acumulada ha permitido identificar nuevas necesidades y oportunidades de mejora, como fortalecer la capacitación de los equipos y evaluar alternativas que permitan ofrecer espacios aún más adecuados para estas pacientes y sus familias dentro de la maternidad.

En todo este proceso, Carolina destaca el compromiso de múltiples estamentos que participan en el cuidado: desde los equipos clínicos hasta quienes acompañan en traslados o apoyos logísticos. Cada uno, desde su rol, contribuye a que las familias se sientan acogidas y respetadas en un momento profundamente doloroso.

Porque cuando el cuidado se expresa en detalles, coordinación y humanidad, también estamos viviendo lo que significa cuidar con el Sello Uandes.