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24/06/2026

Obtuvimos una certificación internacional que fortalece la seguridad alimentaria

Tras más de dos años de trabajo colaborativo, el equipo de la Central de Alimentación concretó esta certificación que acredita el cuidado de nuestros pacientes.

Cuidar también está en los detalles que muchas veces no se ven: en la bandeja que llega a la habitación de cada paciente, en los procesos de higiene, en la supervisión diaria y en cada decisión tomada pensando en quienes confían en nosotros.

Luego de casi dos años y medio de trabajo, el equipo de la Central de Alimentación de la Clínica obtuvo la acreditación internacional HACCP (Hazard Analysis and Critical Control Points), un sistema preventivo reconocido mundialmente que garantiza la inocuidad y seguridad de los alimentos durante toda la cadena alimentaria: desde los proveedores hasta la entrega final al paciente.

El proceso contempló capacitaciones, elaboración de procedimientos, estandarización de procesos, seguimiento permanente y nuevas prácticas orientadas a todo el equipo de alimentación, con el fin de fortalecer la trazabilidad y la seguridad alimentaria.

La certificación se desarrolló en dos etapas. La primera fue el 23 de marzo, la cual permitió validar que los procesos y registros contaban con continuidad, trazabilidad y estándares auditables. Tras superar esa fase, los días 20 y 21 de abril se concretó la auditoría final y el certificado fue recibido el 5 de mayo.

Magdalena Jullian, Nutricionista Coordinadora de Calidad de Nutrición y Alimentación, y quien lideró este proceso, explica que “más que un hito puntual, la certificación significó consolidar una cultura de inocuidad alimentaria basada en la prevención, trazabilidad y mejora continua, permitiéndonos fortalecer una nueva forma de trabajo sustentada en la estandarización de procesos. Para lograrlo, fue clave el compromiso diario de los equipos y el acompañamiento constante de las jefaturas, en procesos de capacitación, corrección y monitoreo para asegurar que cada práctica se integrara de manera sostenida en el tiempo y orientada siempre a la seguridad de nuestros pacientes”.

Por su parte, Consuelo Cajas, Administradora de la Central de Alimentación, destacó que “la certificación es una garantía del trabajo realizado y refleja el compromiso del equipo con la seguridad de nuestros pacientes”. Además, agregó que este logro les genera orgullo al ser la primera clínica autogestionada en obtener esta certificación, proceso que habitualmente es liderado por empresas de servicios de alimentación externalizados.

“En HACCP la base es el compromiso”, señalan desde el equipo, enfatizando que se trata de un trabajo transversal que involucró a distintas áreas de la Clínica y permitió avanzar de manera colaborativa en cada etapa del proyecto.

Para Isabel Manzor, Jefe de Nutrición y Alimentación, esta certificación representa mucho más que el cumplimiento de un estándar internacional. “Cada alimento que entregamos forma parte del proceso de recuperación y bienestar de nuestros pacientes. Obtener la certificación HACCP refleja el compromiso, la rigurosidad y el trabajo constante de nuestro equipo para garantizar una alimentación segura, de calidad y centrada en las personas. Nos impulsa a seguir fortaleciendo una cultura donde el cuidado, la excelencia y la mejora continua están presentes en cada detalle de nuestro quehacer diario”.

 

Otras mejoras en el servicio

Durante el proceso también se realizaron mejoras importantes en infraestructura en la Central de Alimentación y bodegas, incluyendo remodelaciones, renovación de equipamiento y ajustes orientados a fortalecer las condiciones de seguridad y funcionamiento.

Dentro de estos avances destaca la incorporación de un nuevo lavavajillas industrial, que reemplazó un equipo que ya había cumplido su vida útil tras más de 11 años de funcionamiento. Gracias a una importante inversión aprobada por la Clínica, se concretó este cambio, optimizando los procesos de limpieza y sanitización de vajilla mediante ciclos automatizados de prelavado, lavado, enjuague y sanitización por temperatura. Esta decisión también permitió fortalecer la preparación de la Central de Alimentación para enfrentar el proceso de certificación HACCP.

Asimismo, como medida para fortalecer la inocuidad, se implementó el lavado de manos cada una hora mediante un timbre que suena en toda la Central. Las personas dejan su quehacer y se lavan las manos.

Este logro refleja una forma de trabajar donde la excelencia técnica y la humanidad avanzan juntas. Porque detrás de cada proceso seguro, también hay personas comprometidas con cuidar mejor. Y eso también es Sello Clínica UANDES.