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20/05/2026

25 años del Premio DAISY: una cultura que crece y se vive en cada equipo

Este reconocimiento se ha integrado a la cultura de enfermería, visibilizando un cuidado que transforma la experiencia del paciente.

El año 2018, el Premio DAISY llegó a la Clínica como una propuesta que hacía sentido desde el inicio. No solo por lo que reconoce, sino por lo que revela: una forma de cuidar con compasión, donde la técnica y la humanidad van de la mano. Así lo recuerda Natalia Quiroga, Subgerente de Innovación y Desarrollo en Enfermería y quien lideró su implementación: una iniciativa que, desde su origen —impulsado por pacientes y sus familias—, busca agradecer aquello que muchas veces pasa desapercibido, pero que es profundamente significativo.

Hoy, a 25 años de su creación a nivel internacional, DAISY se ha expandido a cientos de instituciones en el mundo y se ha consolidado como parte de la cultura en Clínica Uandes, primer centro de salud en Chile en entregar este premio. “Había una necesidad de visibilizar la labor de enfermería, ese cuidado silencioso que impacta tanto en los pacientes. Una necesidad que aquí encontró terreno fértil, porque conecta naturalmente con nuestro modelo de práctica profesional y con una manera de entender el cuidado centrada en la persona, que es nuestro sello Uandes”, explica Natalia.

Una cultura que se construye en equipo

La implementación fue fluida, impulsada por el compromiso de los equipos y el apoyo institucional. Con el tiempo, DAISY se ha sostenido gracias a una convicción compartida por enfermeros, matrones, TENS y distintos equipos que se han involucrado activamente, manteniendo vivo el sentido del premio, incluso en contextos exigentes.

A esto se suma el rol de los pacientes y sus familias, quienes, a través de nominaciones muchas veces escritas con detalle y emoción, hacen visible aquello que no siempre queda registrado: gestos simples, tiempo dedicado y palabras oportunas.

El impacto de lo cotidiano

El comité DAISY selecciona las nominaciones que relatan actos excepcionales de cuidado. Habitualmente se eligen cerca de 12 personas, quienes reciben un pin que los reconoce oficialmente como nominados. Entre ellos, posteriormente se define al ganador del premio individual.

“La entrega del pin se realiza en el mismo servicio donde trabaja el nominado y es un momento muy emotivo para todo el equipo. Se lee el relato que motivó la nominación y se acompaña con globos y galletas en forma de margarita, para que todos sepan que ahí hay alguien que representa una forma compasiva de cuidar. Más que un reconocimiento individual, se vive como un orgullo compartido”, describe Claudia Carabantes, enfermera jefe de la Unidad de Apoyo Clínico.

Desde 2018, 203 profesionales de nuestra Clínica han sido nominados y 22 han recibido el premio DAISY individual. Las historias que dan origen a estas nominaciones hablan de escucha, respeto, cercanía y acompañamiento, reflejando una forma de cuidar profundamente humana y compasiva.

El premio busca visibilizar esos cuidados que muchas veces no quedan registrados en una ficha clínica, pero que marcan profundamente la experiencia de los pacientes y sus familias.

Porque junto con una atención médica y técnica de excelencia, las personas también necesitan contención, empatía y dignidad.

Ese es, finalmente, el corazón del Premio DAISY: reconocer que el cuidado no se expresa solo en lo clínico, sino también en los gestos cotidianos que acompañan, alivian y dan sentido en momentos difíciles.

Novedades en el Premio DAISY

En el marco de los 25 años, en 2026 se entregarán dos premios diferentes, además de los habituales:

  • Legado del cuidado: reconoce grandes trayectorias profesionales, al menos de 25 años y que deje un legado institucional.
  • Excelencia formadora: reconoce a los que forman, por su rol docente, que orientan, dan apoyo y aconsejan.

“A 25 años de su origen, y tras varios años de camino en la Clínica, el desafío es seguir fortaleciéndolo. Porque, como toda cultura de cuidado, requiere atención, renovación y compromiso. Y en ese esfuerzo compartido, se vuelve evidente que esto también es Sello Uandes”, recuerda Natalia Quiroga.