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07/04/2026

Formación que impulsa nuevas alternativas para los pacientes

La experiencia internacional del Dr. Cristóbal Varela en radiología intervencional hoy se traduce en mayor resolutividad, trabajo colaborativo y más opciones terapéuticas.

El desarrollo de la radiología intervencional en la Clínica no surge por casualidad, sino como respuesta a una necesidad concreta: contar con mayor oportunidad y capacidad de resolución frente a pacientes complejos. En este contexto, el Dr. Cristóbal Varela, radiólogo, realizó una especialización en Radiología Intervencional en la Universidad de Navarra (España).

Formarse en el extranjero no solo aporta conocimiento, sino que también impulsa una forma de trabajo basada en la colaboración, la evidencia y el foco en las personas. Un camino que ya comienza a mostrar resultados y que refleja una convicción compartida: cuando el conocimiento se pone al servicio del equipo y del paciente, se abren nuevas formas de cuidar. Esto también es Sello UANDES.

En esta entrevista, nos cuenta qué lo motivó a realizar esta especialización y cómo fue su experiencia.

¿Por qué surge la necesidad de formarse en radiología intervencional en el extranjero?

La motivación nació desde la práctica clínica. Anteriormente, se hacían estos procedimientos con servicios externos que, entre otros inconvenientes, no podían cubrir casos urgentes. Contar con esta especialidad de manera interna permite responder con mayor oportunidad frente a pacientes complejos, especialmente en situaciones donde el tiempo es clave. La idea fue avanzar hacia una atención más resolutiva, incorporando herramientas que antes no estaban disponibles de forma oportuna. Por eso, me ofrecieron hacer la especialización y, además, la Clínica me apoyó con parte de esta formación.

¿Por qué optó por la Universidad de Navarra?

Porque es la clínica privada más importante de España, con una vasta experiencia en esta área, el gran número de pacientes con que cuenta y también porque en España puedo ejercer como médico, entonces, pude llevarlo a la práctica, no solo ser un observador. Y tuve la suerte de ser el único fellow en los dos años y medio que estuve ahí, por lo que tuve mucho trabajo y atención de pacientes.

¿Cómo se ha traducido ese aprendizaje en la Clínica?

Se han ido desarrollando procedimientos en conjunto con distintos equipos. En traumatología, por ejemplo, se han implementado técnicas musculoesqueléticas con buenos resultados. En ginecología, ya se realizó una recanalización de trompas, abriendo nuevas alternativas para pacientes. También se ha fortalecido el trabajo en oncología. Son avances que permiten ofrecer tratamientos menos invasivos y con mejor recuperación.

¿Cuál es el principal desafío en este proceso?

Chile es muy avanzado en temas médicos, pero hay un problema grande a nivel de financiamiento. Existen muchos procedimientos de radiología intervencional que son espectaculares, pero que aquí nadie los cubre y, por lo tanto, no se puede acceder a ellos, a pesar de que tenemos la tecnología y conocimientos para realizarlos. Comparando con España, son al menos cinco y que son muy relevantes, principalmente, para tratamientos oncológicos.

A nivel interno, probablemente, el mayor desafío es integrar las alternativas con las que contamos dentro del flujo habitual de atención. Muchas veces se tiende a utilizarlas como última opción, cuando en realidad pueden ser una alternativa válida en etapas más tempranas. Para eso, es clave la conversación clínica y el trabajo coordinado entre equipos.

¿Qué rol cumple el trabajo interdisciplinario en este desarrollo?

Es fundamental. La radiología intervencional no busca reemplazar a otras especialidades, sino integrarse como un apoyo. La participación en comités clínicos y la comunicación anticipada permiten evaluar en conjunto las mejores decisiones para cada paciente.

¿Qué mensaje le gustaría transmitir a los equipos clínicos?

Que esta es una herramienta disponible para apoyar el manejo de los pacientes. La invitación es a conversar los casos, evaluar alternativas en conjunto y seguir fortaleciendo el trabajo colaborativo.