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24/06/2026

Programa de Trasplante: crecimiento, colaboración interdisciplinaria y nuevos desafíos

Con 17 trasplantes renales exitosos, alianzas estratégicas y trabajo interdisciplinario, el Programa de Trasplante fortalece el acceso y acompañamiento de pacientes y sus familias.

Desde su puesta en marcha en septiembre de 2024, el Programa de Trasplante de la Clínica se ha consolidado como una de las iniciativas médicas de mayor desarrollo dentro de la institución. Detrás de cada procedimiento existe un trabajo coordinado que involucra a equipos médicos, enfermería, unidades de apoyo clínico, áreas administrativas y organizaciones colaboradoras, todos con el mismo propósito: acompañar a los pacientes en uno de los procesos más complejos y significativos de sus vidas.

A la fecha, el programa ha realizado 17 trasplantes renales, todos con resultados exitosos. De ellos, 13 provienen de donantes fallecidos y cuatro de donantes vivos. Actualmente, todos los pacientes trasplantados mantienen una adecuada función renal y existen 10 pacientes activos en lista de espera nacional que podrían acceder a un trasplante en cualquier momento.

“Ha sido un proceso muy satisfactorio. Hoy toda la Clínica conoce y promueve activamente la cultura de la donación y el trasplante”, destaca el Dr. Iván Sáez, urólogo y actual líder del Programa. El especialista también resalta el apoyo de las unidades de cuidados intensivos y de cuidados intermedios, fundamentales tanto en la detección de posibles donantes como en el cuidado de los pacientes trasplantados. A ello se suma la labor coordinada de múltiples equipos clínicos y de apoyo, que permiten responder con rapidez y altos estándares en cada etapa del proceso.

Uno de los pilares del Programa ha sido el trabajo colaborativo con DaVita, mayor prestador de servicios de diálisis del país, lo que facilita el ingreso de pacientes al Programa. Gracias a esta alianza, ya se realizó un trasplante, y ha permitido agilizar los procesos de evaluación y ampliar las oportunidades de acceso para pacientes que llevaban años esperando este procedimiento.

El trasplante es mucho más que una cirugía. Requiere preparación, seguimiento y un acompañamiento permanente tanto para el paciente como para su entorno familiar. En ese contexto, completar el estudio pretrasplante suele ser uno de los principales desafíos, ya que puede extenderse por más de un año debido a la cantidad de exámenes y evaluaciones requeridas. Sin embargo, “gracias al trabajo conjunto entre DaVita, los hospitales de base y nuestro Programa, hemos logrado acortar considerablemente esos tiempos”, explica el Dr. Sáez.

En este proceso, Elizabeth Galdames, enfermera de Trasplante y Procuramiento, ha desempeñado un rol clave en la coordinación y evaluación temprana de los pacientes, contribuyendo a agilizar el acceso al tratamiento y reducir la carga emocional asociada a largos períodos de espera.

El Programa también ha impulsado trasplantes bajo modalidad de cirugías gratuitas. Gracias al apoyo de la Fundación UANDES, dos de los procedimientos con donante vivo han contado con financiamiento para cubrir parte del estudio pretrasplante, la cirugía y el seguimiento tanto del receptor como del donante.

 

Acompañar más allá del procedimiento

Además de los resultados clínicos, el equipo ha puesto especial énfasis en el acompañamiento integral de los pacientes y sus familias. “Se genera una relación muy cercana. Los llamamos, preguntamos cómo están, los ayudamos a conseguir horas médicas y los acompañamos en los momentos difíciles”, comenta Elizabeth Galdames.

Para el Dr. Rodrigo Orozco, nefrólogo e integrante del equipo médico del Programa, el acompañamiento es un elemento clave para el éxito del tratamiento: “es importante que exista una relación médico-paciente sólida durante todo el proceso. Un paciente informado y acompañado por un equipo multidisciplinario tiene mayores herramientas para enfrentar el trasplante y su recuperación”.

De cara al futuro, el equipo espera avanzar hacia trasplantes de otros órganos y de mayor complejidad. En tanto, en trasplante renal, buscan aumentar el número de cirugías, ampliar el acceso a iniciativas de beneficencia y fortalecer la educación de pacientes con enfermedad renal crónica sobre las alternativas terapéuticas disponibles. “El trasplante renal no solo mejora la expectativa de vida, sino también la calidad de vida y la posibilidad de que las personas recuperen su independencia y sus proyectos”, concluye el Dr. Sáez.