Clínica Universidad de los Andes / Maternidad / 3 a 6 meses / Qué les pasa a ti y a tu guagua

El segundo trimestre suele traer una sensación nueva: más calma y más conexión.

Entre las 14 y 18 semanas, el crecimiento de la guagua es cada vez más rápido. Los órganos se están desarrollando, principalmente el árbol pulmonar, y otros como el sistema nervioso central y el corazón.

En la semana 18, tendrá movimientos oculares y ya se empiezan a sentir los movimientos de sus extremidades, que serán mucho más evidentes entre las semanas 22 y 26 ¡Su cara, párpados, orejas y labios ya se identifican!

Durante este periodo la madre puede experimentar un gran alivio de las molestias iniciales. Sin embargo, en la medida que crece el abdomen, pueden aumentar las dificultades para dormir; y también se desarrolla el volumen mamario.

En cuanto a alteraciones de la piel, puede aparecer acné y manchas. Los cambios bruscos de peso o rascarse mucho propician la aparición de estrías. Por el contrario, una buena hidratación es capaz de favorecer la elasticidad y retrasar su aparición.

Ciertas hormonas del embarazo enlentecen el tránsito intestinal e incluso aumenta la constipación, que ya suele ser muy habitual. Un clásico durante este periodo es la acidez y el reflujo. Además, se puede sentir dolor tipo menstrual, que tiene que ver con el crecimiento rápido del útero y la tensión sobre los ligamentos que lo sostienen. Asimismo, aumenta el flujo vaginal.

Debido a que durante la gestación aumenta el volumen sanguíneo corporal y, por lo tanto, la función del corazón, algunas pacientes pueden presentar taquicardia y también la sensación de falta de aire, pues el consumo de oxígeno también se ve más exigido.

Ya con el cuarto mes de embarazo, se ha superado el riesgo más frecuente de aborto espontáneo y varias embarazadas van teniendo algunos problemas en las encías, pues sangran con facilidad. Los antojos también son frecuentes en esta época, aunque si son de alimentos hipercalóricos, deben ser regulados para que la madre se mantenga con una alimentación saludable.   

Desde las 18 semanas, el niño ya comienza a alternar periodos de sueño y vigilia, y los ovarios y testículos ya están desarrollados. Después de las 24 semanas, se deberán percibir movimientos todos los días y hay muchas molestias que se volverán normales en la madre, como dolor de cabeza, dolor de espalda, cansancio y distensión abdominal mayor a la habitual.

En Clínica Universidad de los Andes, acompañamos este proceso entendiendo que cada embarazo es único. Nuestro equipo está atento a estos cambios normales del segundo trimestre, resolviendo dudas y entregando orientación oportuna. Porque cuidar en esta etapa no es solo vigilar el desarrollo de la guagua, sino también sostener a la madre con información clara, cercanía y respeto. 

Conoce nuestro servicio de Maternidad, donde te ofrecemos un equipo multidisciplinario que te acompaña de forma integral en las distintas etapas del embarazo, parto y posparto.

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