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Malaria

La malaria es una enfermedad causada por parásitos que se transmiten a través de picaduras de mosquitos infectados. Esta enfermedad es común en países tropicales y subtropicales. Las regiones más afectadas son África subsahariana, India, Sudeste Asiático y la Selva Amazónica. Es por eso, que a quienes viajan a esos destinos, se les recomienda tomar medidas para prevenir picaduras.

La infección se produce por cuatro parásitos:

   - Plasmidium vivax

   - Plasmidium malariae

   - Plasmodium ovale

   - Plasmidium falciparum

Este último parásito es el responsable de la mayoría de las muertes en África, India y Sudeste Asiático.

La malaria puede prevenirse tomando las siguientes medidas:

   - Usar repelentes con concentración de DEET alrededor del 35%

   - Uso de medicamentos preventivos (profilaxis) durante el viaje y algún tiempo después de volver

Los signos y síntomas más frecuentes de la malaria incluyen:

   - Fiebre alta

   - Escalofríos

   - Decaimiento

   - Dolor corporal o cansancio

   - Dolor de cabeza

   - Náuseas

   - Sudoración excesiva

   - Vómitos, diarrea y tos (solo en algunos casos)

La malaria es causada por parásitos transmitidos a través de picaduras de mosquitos infectados. Luego de la picadura, el parásito ingresa al organismo incorporándose en el tejido hepático y luego en el torrente sanguíneo. Cabe destacar que la malaria también puede transmitirse por vía congénita o por una transfusión de sangre.

Para diagnosticar a un paciente con malaria, el médico le preguntará por historia de viajes a países con malaria, revisará su historia clínica y examen físico y le solicitará exámenes de sangre buscando el parásito dentro de los glóbulos rojos o anticuerpos frente a la infección. Un tratamiento oportuno y precoz incidirá directamente en el pronóstico de la persona afectada.

El tratamiento dependerá del tipo y cantidad de parásitos que tenga cada persona, la gravedad de los síntomas, la edad (mas grave en niños) y otros factores de riesgo como embarazo o inmunosupresión.