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Rubéola

La rubéola es una enfermedad viral contagiosa que se caracteriza por la presencia de sarpullido rosa tenue en la piel que compromete rostro, cuello, tronco y extremidades. La rubéola no produce síntomas graves, pero en ocasiones está acompañada de fiebre, dolor de cabeza, conjuntivitis y malestar general. Cabe destacar que entre un 20 y 50% de los casos no presentan síntomas.

Esta patología tiene un período de incubación de 14 a 21 días y se puede contagiar desde una semana antes de la aparición de los síntomas y hasta cuatro días después de que se manifiesten.

Los síntomas de la rubéola suelen ser leves y en ocasiones es difícil notarlos. Sin embargo, los más frecuentes son:

Erupciones cutáneas tipo rash (color rosa o rojo claro) en el rostro, cuello, tronco y extremidades

Fiebre.

Dolor de cabeza.

Congestión nasal.

Inflamación o enrojecimiento de los ojos.

Ganglios linfáticos inflamados en la parte trasera del cuello y detrás de las orejas.

Dolor en las articulaciones (especialmente en mujeres jóvenes).

 

La causa de la rubéola es un virus de la familia de los Togavirus del género Rubivirus, que genera un cuadro leve en niños y un poco más complejo en adultos. La rubéola adquirida se contrae por medio de la inhalación de gotitas de saliva o por el contacto directo con la saliva de una persona infectada. En la rubéola congénita, la mujer embarazada transmite la enfermedad al feto a través del torrente sanguíneo.




El diagnóstico de rubéola es confirmado por medio de un análisis de laboratorio como, por ejemplo, una PCR (reacción de polimerasa en cadena) que detecta el virus o un análisis de sangre (buscando anticuerpos frente a la infección).

Por lo general, no es necesario realizar un tratamiento, ya que el curso de la infección no se puede acortar y los síntomas son leves. Sin embargo, el médico recomienda el aislamiento de otras personas durante el período infeccioso (12 a 23 días) y la ingesta de medicamentos como paracetamol para aliviar malestares y controlar la fiebre.

Si una mujer embarazada contrae rubéola, dependiendo de la edad gestacional, es posible que se administren anticuerpos llamados Inmunoglobulina hiperinmune, que puede combatir la infección. Esto podría reducir los síntomas, sin embargo, no elimina la posibilidad de que el feto contraiga el síndrome de rubéola congénita.

La asistencia de un recién nacido que nace con síndrome de rubéola congénita varía según el grado de sus complicaciones.

Esta enfermedad es de notificación obligatoria por parte del personal de salud, ya que es muy importante evitar que ocurran brotes dentro de la población.