Pie plano en los niños: ¿siempre es necesario tratarlo?
En la mayoría de los casos, se soluciona naturalmente con el crecimiento.
Si a pesar de no haber sufrido una lesión, un niño manifiesta molestias como dolor en las piernas, cansancio precoz o evita caminar mucho, podría tratarse de pie plano. Esta enfermedad solía tratarse con el uso de plantillas o zapatos ortopédicos, pero actualmente el manejo médico u ortopédico se deja solo para algunos casos.
Para esto, es indispensable saber que existen dos tipos de pie plano:
Pie plano congénito Es rígido, doloroso, provoca serios problemas en la marcha y aparece desde la infancia más temprana, o se manifiesta en la adolescencia. Es más complejo y grave, por lo que puede requerir tratamiento quirúrgico.
Pie plano valgo laxo flexible Es una condición muy frecuente, sin un mayor efecto negativo en la actividad física en los niños, salvo porque puede presentarse cansancio precoz o dolor de pies después de una actividad deportiva mantenida. “Es un pie más ineficiente desde el punto de vista energético”, explica el Dr. Juan Fuenzalida, traumatólogo pediátrico de Clínica Universidad de los Andes.
El especialista asegura que el 90% de los niños que tiene este tipo de pie plano en la infancia, lo supera durante el crecimiento, que de forma natural hace madurar el pie y permite que deje de ser plano. El 10% restante cae en el grupo de los que no se mejora, siendo candidatos a un tratamiento quirúrgico o al permanente uso de plantillas, como compensación.
Cuando no se necesita tratamiento Una de las terapias más conocidas son las plantillas, las que, para el Dr. Fuenzalida, son una compensación más que un tratamiento: “El pie de un niño deja de ser plano cuando está arriba de la plantilla, pero cuando se baja de ellas (se saca el calzado) el pie sigue siendo tan plano como antes. También se ha demostrado la poca efectividad de los ejercicios para los pies con papeles, bolitas o palos de escoba”, afirma. Por tanto, la plantilla no es tratamiento.
En cambio, el deporte resulta muy efectivo para corregir este problema. “El niño que hace deporte, que se mueve, brinca, juega, trepa, corre, nada o anda en bicicleta, está usando la musculatura intrínseca de los pies, lo que por sí solo ayuda a desarrollar el arco plantar, además de mantener un peso adecuado”, señala.
Asimismo, aconseja el uso de calzado cómodo y flexible para facilitar el movimiento del pie, como las zapatillas deportivas.
¿Cómo reconocer el pie plano?
Los padres deben estar atentos para llevar a evaluación con el especialista a los niños en los siguientes casos:
> Se quejan de dolores en la o las piernas sin tener una lesión traumática.
> Sienten cansancio precoz.
> Piden que los tomen mucho en brazo, pese a tener más de 3 años.
> Presentan cojera en la marcha.
Para esto, es indispensable saber que existen dos tipos de pie plano:
Pie plano congénito Es rígido, doloroso, provoca serios problemas en la marcha y aparece desde la infancia más temprana, o se manifiesta en la adolescencia. Es más complejo y grave, por lo que puede requerir tratamiento quirúrgico.
Pie plano valgo laxo flexible Es una condición muy frecuente, sin un mayor efecto negativo en la actividad física en los niños, salvo porque puede presentarse cansancio precoz o dolor de pies después de una actividad deportiva mantenida. “Es un pie más ineficiente desde el punto de vista energético”, explica el Dr. Juan Fuenzalida, traumatólogo pediátrico de Clínica Universidad de los Andes.
El especialista asegura que el 90% de los niños que tiene este tipo de pie plano en la infancia, lo supera durante el crecimiento, que de forma natural hace madurar el pie y permite que deje de ser plano. El 10% restante cae en el grupo de los que no se mejora, siendo candidatos a un tratamiento quirúrgico o al permanente uso de plantillas, como compensación.
Cuando no se necesita tratamiento Una de las terapias más conocidas son las plantillas, las que, para el Dr. Fuenzalida, son una compensación más que un tratamiento: “El pie de un niño deja de ser plano cuando está arriba de la plantilla, pero cuando se baja de ellas (se saca el calzado) el pie sigue siendo tan plano como antes. También se ha demostrado la poca efectividad de los ejercicios para los pies con papeles, bolitas o palos de escoba”, afirma. Por tanto, la plantilla no es tratamiento.
En cambio, el deporte resulta muy efectivo para corregir este problema. “El niño que hace deporte, que se mueve, brinca, juega, trepa, corre, nada o anda en bicicleta, está usando la musculatura intrínseca de los pies, lo que por sí solo ayuda a desarrollar el arco plantar, además de mantener un peso adecuado”, señala.
Asimismo, aconseja el uso de calzado cómodo y flexible para facilitar el movimiento del pie, como las zapatillas deportivas.
¿Cómo reconocer el pie plano?
Los padres deben estar atentos para llevar a evaluación con el especialista a los niños en los siguientes casos:
> Se quejan de dolores en la o las piernas sin tener una lesión traumática.
> Sienten cansancio precoz.
> Piden que los tomen mucho en brazo, pese a tener más de 3 años.
> Presentan cojera en la marcha.