Pinzamiento de cadera: ya no siempre es sinónimo de cirugía
Aunque muchas personas lo asocian al desgaste propio de la edad, el pinzamiento de cadera afecta con frecuencia a adultos jóvenes y activos. Hoy existen tratamientos que permiten aliviar el dolor y recuperar la movilidad, y la cirugía no siempre es la primera alternativa.
Sentir dolor en la ingle al correr, subir escaleras, practicar deporte o incluso por permanecer sentado durante largos períodos no es algo que deba normalizarse. En muchos casos, estos síntomas pueden estar relacionados con un pinzamiento de cadera. Esta condición cada vez es más diagnosticada gracias a los avances en imágenes y a una mayor comprensión de las causas del dolor de cadera en personas jóvenes.
¿Qué es el pinzamiento de cadera?
El pinzamiento femoroacetabular, o pellizcamiento de cadera, ocurre cuando existe un contacto anormal entre la cabeza del fémur y la cavidad de la pelvis donde esta se articula. Ese roce repetido puede destruir el cartílago (labrum), provocar dolor, limitar el movimiento y afectar la calidad de vida.
“El pinzamiento de cadera suele presentarse en pacientes jóvenes y activos, muchas veces menores de 45 años, que comienzan a notar molestias al realizar actividad física o movimientos cotidianos”, explica el Dr. Alejandro Zylberberg, traumatólogo del equipo de cadera y pelvis de Clínica Universidad de los Andes.
¿Cómo saber si se trata de un pinzamiento de cadera?
Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Dolor en la ingle o en la parte frontal de la cadera.
- Molestias al correr, caminar largas distancias o practicar deporte.
- Rigidez o disminución de la movilidad.
- Dolor al permanecer sentado por períodos prolongados.
- Sensación de bloqueo o chasquidos en la articulación.
Aunque estos síntomas pueden parecer inespecíficos, una evaluación especializada permite determinar si corresponden a un pinzamiento de cadera o a otra patología.
¿El pinzamiento de cadera siempre requiere cirugía?
Uno de los conceptos que más ha cambiado en los últimos años es la forma de abordar esta enfermedad.
“En nuestra Clínica, pinzamiento no es sinónimo de cirugía. Lo primero es entender qué le ocurre al paciente, cuánto le afecta en su vida diaria y cuáles son sus objetivos. A partir de eso definimos el tratamiento más adecuado”, señala el Dr. Zylberberg.
Por esta razón, el manejo inicial suele ser conservador e incluye distintas estrategias:
- Kinesioterapia especializada.
- Modificación de actividades que generan dolor.
- Analgésicos o antinflamatorios cuando están indicados.
- Infiltraciones en casos seleccionados.
- Programas de fortalecimiento muscular y movilidad.
Muchas personas logran controlar sus síntomas y retomar sus actividades habituales sin necesidad de una intervención quirúrgica.
¿Cuándo se recomienda operar?
La cirugía se considera cuando el dolor persiste pese al tratamiento conservador y continúa afectando significativamente la calidad de vida del paciente. Actualmente, los avances en cirugía de cadera permiten realizar procedimientos menos invasivos, con una recuperación más rápida y mejores resultados funcionales que hace algunos años.
La cirugía de pinzamiento se lleva a cabo con artroscopía de cadera, es decir, con incisiones pequeñas para introducir una cámara de alta definición. Luego, se corrigen las zonas que producen el conflicto mecánico y se repara el labrum, cuando es necesario.
“En nuestra Clínica, en la mayoría de los casos, la cirugía de pinzamiento de cadera se realiza de forma ambulatoria, permitiendo que los pacientes regresen a su casa el mismo día del procedimiento”, señala el Dr. Zylberberg. "Cuando las condiciones clínicas lo permiten, podemos operar ambas caderas en una misma cirugía. Esto evita que el paciente tenga que pasar por dos procedimientos distintos y facilita una recuperación integral", señala el especialista.
El especialista agrega que hay que considerar que el objetivo de la cirugía no es prevenir una eventual artrosis futura, como se cree habitualmente. La principal indicación sigue siendo el alivio del dolor y la mejora de la función de la articulación y la calidad de vida del paciente.
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