The specified form no longer exists or is currently unpublished.
Mi Clínica UANDES

Contacto

Avda. Plaza 2501, Las Condes, Santiago. Chile

Mesa Central (56) 22 618 3000

Reserva de Horas (56) 22 618 3100

Rescate (56) 22 826 1111

contacto@clinicauandes.cl

Mi Clínica UANDES

Le recordamos que se mantiene la obligación de usar mascarilla en todo momento en los recintos de salud.

Le recordamos que se mantiene la obligación de usar mascarilla en todo momento en los recintos de salud.

Clínica Universidad de los Andes / Noticia

Una buena hidratación es fundamental para la salud y el rendimiento deportivo

Al hacer actividad física, la principal recomendación es tomar agua de manera regular, sobre todo cuando hay altas temperaturas.

Probablemente los amantes del tenis recuerden cuando en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, la deportista española Paula Badosa tuvo que abandonar el partido y salir de la cancha en silla de ruedas debido a un golpe de calor. 

Las altas temperaturas también fueron las causantes de que el Mundial de Fútbol Qatar 2022 no se realizara en el verano del hemisferio norte (como es tradicional), causando una gran polémica y trastocando los calendarios de las ligas europeas.  

Considerando estos dos hechos, ¿puede el calor ser perjudicial para la salud de los deportistas? La respuesta puede ser sí, cuando la persona no toma las medidas adecuadas para entrenar bajo condiciones extremas.  

Es que al practicar deporte bajo el sol y con mucho calor, la temperatura corporal aumenta. Por cada grado centígrado que incrementa la temperatura corporal, aumenta un 13% el metabolismo celular. Así, por ejemplo, con una temperatura corporal de 40°C, el metabolismo celular se eleva alrededor de un 50%, aumentando el riesgo de sufrir afecciones graves relacionadas con el calor.  

¿Qué rol juega la hidratación? 

La hidratación es fundamental para la salud y el rendimiento deportivo. De hecho, es una de las principales causas de bajo rendimiento en los deportistas, ya que la hidratación es el modo por el cual el cuerpo se mantiene en una temperatura constante y funcionando, gracias al equilibrio que causa en los órganos y tejidos.  

Todas las células y órganos del cuerpo necesitan agua para realizar sus funciones, pero mientras se realiza algún deporte, una buena hidratación permite la contracción y relajación constante de las fibras musculares, además de que hidrata las mucosas en los pulmones y lubrica las articulaciones. Es más fundamental aún si se agrega calor. 

“Cuando la célula se deshidrata, hay tendencia al catabolismo muscular, donde el cuerpo comienza a utilizar a las proteínas del músculo como fuente de energía, degradando las reservas energéticas que en él se encuentran y predisponiendo al músculo a tener alguna lesión como desgarro o ruptura del tejido”, comenta el doctor Álvaro Valenzuela, traumatólogo especialista en Medicina Deportiva de Clínica Universidad de los Andes. 

La deshidratación también puede causar: 

  • Taquicardias 
  • Calambres 
  • Mareos 
  • Aumento del riesgo de sufrir desmayos 
  • Contracturas leves y graves 
  • Cefalea 
  • Agotamiento 
  • Parestesias (hormigueo o adormecimiento)  
  • Golpe de calor 
  • Riesgo vital  

¿Cómo saber si el cuerpo está bien hidratado? El color y olor de la orina son otros indicadores a considerar: a color y olor tenue se puede decir que hay una buena hidratación, y, por el contrario, entre más amarilla esté y presente un olor fuerte, se puede hablar de deshidratación. 

Estrategias para una buena hidratación 

El doctor Valenzuela explica que lo más importante para manejar una buena hidratación y no dejar de hacer deporte al aire libre en temporada estival, es tomar agua: más de un 60% de nuestro organismo está compuesto por ella y, al realizar cualquier actividad física, se pierde un porcentaje a través del sudor. 

“La actividad física es uno de los factores más determinantes en la pérdida de agua, por ejemplo, tras una hora de jugar tenis o correr, se pueden perder hasta 1,8 litros, después de un partido de fútbol, en tanto, 1,5 litros”, ejemplifica el especialista. 

Una persona se deshidrata cuando pierde más del 2% de su peso corporal durante el ejercicio. “No se debe esperar a sentir sed para beber, pues la persona no se siente sedienta hasta mucho después de que se haya iniciado la deshidratación a nivel celular”, sostiene el traumatólogo. 

Para un adulto, la ingesta de agua recomendada en condiciones normales es de alrededor de 2 litros diarios, pero esta cantidad puede ser muy superior en caso de clima adverso (mucho calor) y con la práctica de una actividad física intensa. 

Así, se recomienda tener una botella con agua siempre al alcance de la mano, idealmente en un recipiente térmico que la mantenga fría, para así poder tomar antes, durante y después de la práctica deportiva.  

Se sugiere también tomar pequeñas cantidades de agua de manera regular (cada 10-20 minutos), ya que esto favorece su absorción, y no esperar que pase el tiempo y luego tomar líquido sin control.  

¿Y respecto de las bebidas isotónicas? Éstas se recomiendan principalmente cuando las sesiones de entrenamiento son de intensidad moderada o alta. 

Noticias relacionadas

¿Te cuesta mucho volver a entrenar? 5 estrategias para retomar la actividad física

Eligiendo el ejercicio adecuado y realizándolo de manera correcta, se puede mantener en el tiempo y obtener beneficios.

Ver más

11 beneficios de hacer actividad física

Desde menor estrés y ansiedad, hasta un mejor funcionamiento del corazón, destacan entre sus efectos positivos.

Ver más
Reserva de hora