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Artritis Enteropática

La artritis enteropática corresponde a un tipo de artritis inflamatoria de la columna, en donde existen cambios inflamatorios del hueso, del tejido conjuntivo y sinovial.

El 80% de los pacientes que presentan artritis enteropática con afectación raquídea tiene relación con ser portador del gen HLA-B27.

Esta enfermedad, al igual que la espilonditis anquilosante, se caracteriza por producir inflamación y osificación de partes blandas provocando a largo plazo una fusión de los cuerpos vertebrales, lo que genera rigidez en la espina dorsal.

Los síntomas más frecuentes de la artritis enteropática incluyen:

- Dolor de espalda. 

- Inflamación de la columna vertebral o de las articulaciones sacroilíacas.

- Rigidez.

- Limitación de la movilidad.

- Dolor que aumenta estando en reposo y disminuye al realizar actividades. 

Se desconoce la causa exacta de la artritis enteropática. Sin embargo, la enfermedad se relaciona con ser portador del gen HLA-B27, aunque no todos los portadores desarrollan esta enfermedad. 

El médico realizará un examen físico para evaluar los síntomas y, mediante radiografías o resonancia magnética, puede verificar si existen cambios en las articulaciones o huesos.

El tratamiento tiene como objetivo aliviar el dolor y la rigidez, intentando prevenir o retrasar las complicaciones. Éste consiste en la ingesta de medicamentos, kinesiología y, en casos graves, cirugía.

- Medicamentos: para aliviar el dolor, la inflamación y la rigidez el médico receta antiinflamatorios no esteroideos e indometacina. Cuando éstos no son útiles, se sugiere comenzar con medicamentos biológicos que mejoran el proceso inflamatorio.

- Kinesiología: la terapia puede proporcionar alivio del dolor, mejorar la fuerza y la flexibilidad. Para esto, el terapeuta diseña ejercicios específicos para las necesidades del paciente. 

- Cirugía: la cirugía no es una opción para todos los pacientes, sin embargo, cuando existe dolor intenso y un daño significativo en las articulaciones se requiere cirugía.  En ocasiones, incluso es necesario reemplazar la articulación.