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Cáncer de ovario

Es un tumor maligno que aparece en uno o los dos ovarios. Generalmente, se da entre los 50 y 70 años.

La mayoría de los casos se diagnostica cuando la enfermedad ya está avanzada y se identifica en exámenes de imágenes.

Existen tres tipos de cáncer de ovario:

-        Epitelial: se desarrolla en la capa exterior que recubre los ovarios. Corresponde a un 90% de los cánceres de ovarios.

-        Estromal: se producen en el tejido que contiene las células productoras de hormonas.

-        De células germinales: se origina en las células que producen los óvulos. Es más habitual en mujeres menores de 30 años.

Es asintomático en las etapas iniciales. Posteriormente, aparecen síntomas inespecíficos como:

-        Dolor abdominal

-        Sensación de hinchazón abdominal

-        Estreñimiento

-        Molestias en la zona de la pelvis

-        Cambios en la frecuencia para ir al baño

No se conoce la causa específica de cáncer de ovario, pero algunos casos se relacionan a una historia familiar de cáncer de ovario, mama, próstata o intestino. Asimismo, las mujeres que tienen la mutación genética BRCA tienen un riesgo muy aumentado de desarrollarlo.

La mayoría de las veces no hay una causa identificada que explique por qué aparece.

Tratamientos para el cáncer de ovario: 

Generalmente, se trata con cirugía y quimioterapia.

Cirugía: con este procedimiento se extrae toda la enfermedad tumoral (citorreducción). En etapas iniciales, se puede optar por extirpar sólo el tumor, un ovario con su Trompa de Falopio, o ambos. En casos más avanzados es necesario extirpar toda la enfermedad visible: útero, ovarios, trompas, peritoneo, omento, implantes intestinales, apéndice, superficie diafragmática, etc.

Quimioterapia: tratamiento que consiste en combatir las células cancerosas con ciertos medicamentos, los que se pueden inyectar o ingerir de forma oral durante un periodo de tiempo. Lo habitual es que se haga después de la cirugía, pero en ciertos casos, se puede indicar antes.