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Melanoma

El Melanoma corresponde a un tipo de cáncer de piel. Se origina en las células llamadas “melanocitos”, que son las encargadas de dar el pigmento y color de la piel.

En Chile, al igual que en otros países del mundo, el melanoma es el tipo de cáncer de piel más grave, ya que produce la mayor mortalidad.

Afortunadamente, el diagnóstico precoz de esta enfermedad está asociado generalmente a un mejor pronóstico, siempre y cuando se realicen los tratamientos adecuados.

El principal factor de riesgo para el melanoma es la exposición solar. Esto tiene un lado positivo, ya que es un factor modificable, y si desde pequeños nos protegemos del sol, nuestra probabilidad de sufrir un melanoma disminuye drásticamente.

Revisar nuestros lunares o manchas de la piel, nos pueden ayudar a detectar un melanoma a tiempo. Esta revisión puede ser realizada por nosotros mismos, con consejos que podrás ver en las siguientes secciones de este artículo. Sin embargo, ante la más mínima sospecha, o incluso en forma rutinaria, lo mejor es tener una revisión por un dermatólogo entrenado, quien podrá detectar cualquier anormalidad y tomar las medidas correspondientes para cada paciente.

Factores de riesgo:

Exposición solar: La exposición al sol, especialmente aquella que produce quemaduras en la piel, es la más maligna, y la que hay que evitar. Los solárium o camas solares también producen un aumento considerable del riesgo para desarrollar un melanoma. Evitar el sol directo, sobre todo en horario peak (entre las 10:00 y las 16:00 horas), cubrirse con ropa de manga larga, gorros de ala ancha y usar factor solar, son medidas eficaces para disminuir el riesgo.

Piel clara: Las personas con piel clara, ojos azules, pelo rubio o colorín, tienen mucho mayor riesgo de desarrollar un melanoma. Ellos deben tener mayor cuidado de evitar exposiciones solares dañinas. También se recomienda a estas personas, tener un chequeo al menos una vez al año con un dermatólogo.

Más de 25 a 50 lunares: Las personas que tienen muchos lunares tienen mayor riesgo de melanoma. También deben tener chequeos regulares con un dermatólogo.

Antecedentes familiares de melanoma: Aquellos pacientes con uno o más familiares de primer grado (padres, hermanos, hijos) tienen mayor riesgo de sufrir un melanoma.

Inmunosuprimidos: Los pacientes inmunosuprimidos, ya sea por VIH, trasplante de órganos u otra causa, también tienen mayor riesgo de melanoma.

Un 10% de los melanomas crecen sobre lunares que teníamos previamente, y un 90% crece sobre piel sin lunar previo. Hay 5 signos (ABCDE) que nos ayudan a saber qué lunar o mancha en la piel tiene riesgo de ser un melanoma:

Asimetría: Lunares o manchas que si los partimos por la mitad con una línea imaginaria, las 2 mitades tienen formas distintas entre sí.

Bordes irregulares: Cuando el borde de la mancha o lunar no es regular y se asemeja a los bordes de un país en el mapa, con múltiples irregularidades o líneas poco definidas

Color: Cuando una mancha o lunar tiene más de un color o tono de café

Diámetro: Son sospechosas las manchas o lunares que alcanzan un tamaño mayor a 6mm

Evolución: Quizás el más importante de todos: Cuando una mancha o lunar empieza a crecer, picar, cambiar de color o sangrar.

Si tú notas algunos de estos cambios en tu piel, sobre todo si tienes algunos de los factores de riesgo para melanoma, como son piel clara, antecedentes familiares de cáncer de piel y antecedentes de exposición solar excesiva, no dudes en consultar tempranamente a tu dermatólogo. Esto podría cambiar tu vida.

El melanoma se produce cuando los melanocitos, células que dan el color a la piel, acumulan daño en su ADN, generando mutaciones (defectos genéticos) que hacen que estas células se multipliquen rápidamente formando un tumor maligno.

El tumor puede adquirir la capacidad de invadir no solo la piel, sino que los ganglios linfáticos, ocasionar metástasis o extensión del cáncer a otras partes del cuerpo y, eventualmente, causar la muerte.

Biopsias de lesiones sospechosas: En este procedimiento, se reseca un segmento o la totalidad de la lesión sospechosa y se envía a anatomía patológica para que se realice un estudio histológico o “biopsia”. Generalmente se sutura (“ponen puntos”) para cerrar el defecto que deja la extracción. La gran mayoría de las veces se realiza en una sala de procedimientos y con anestesia local.

Resección oncológica de melanoma: Es un procedimiento quirúrgico mediante el cual se extrae el melanoma, o la cicatriz donde estaba el melanoma, con un margen de al menos 1 a 2 cm de piel sana. Con este procedimiento se busca lograr la menor probabilidad de que el melanoma vuelva a crecer en ese lugar, lo que llamamos recurrencia local. Se realiza en pabellón, y puede ser bajo la modalidad de anestesia general o local, dependiendo de la extensión o localización del tejido a extraer.

Cirugía del ganglio centinela: Es una técnica quirúrgica que por lo general se realiza en conjunto con la resección oncológica del melanoma, y permite identificar si el tumor de la piel avanzó a los ganglios linfáticos, principalmente aquellos ubicados en el cuello, axilas o zona inguinal. Es una técnica moderna en la que nuestros cirujanos tienen amplia experiencia.

Cirugía Oncológica de la Piel