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Sincinesias

Las sincinesias consisten en movimientos musculares inconscientes o no intencionados, que ocurren cuando se realizan movimientos voluntarios. Estos movimientos son conocidos como movimientos parásitos o asociados, ya que se presenta un movimiento involuntario a causa de la realización de un movimiento voluntario.

Estos movimientos involuntarios pueden ser de carácter normal o patológico. Las sincinesias de carácter normal, también denominadas fisiológicas, suelen aparecer en la infancia y se consideran como parte del desarrollo motor normal del niño.

Por otro lado, están las sincinesias de carácter patológico, que son asociadas a traumatismos y enfermedades neurológicas. Este tipo de sincinesia provoca movimientos contralaterales simétricos idénticos, es decir, el miembro afectado imita el movimiento del miembro sano. También, están las sincinesias globales en las que en el intento de mover un grupo de músculos específicos se activan otros. Por lo general, este tipo de sincinesia se da en enfermedades que causan hemiplejia (paralización de un lado del cuerpo) y pueden dificultar la calidad de vida del paciente.

El síntoma más frecuente es la aparición de un movimiento no intencionado, tras la realización de un movimiento voluntario. Cabe destacar, que en niños pequeños estos movimientos son considerados normales.

Cuando la sincinesia es una secuela de una parálisis, se podrían manifestar movimientos involuntarios de la boca al parpadear o, al mover la boca parpadear involuntariamente.

Asimismo, puede ocurrir  imitación de un miembro afectado tras el movimiento de un miembro sano, es decir, tras la realización de un movimiento voluntario de un brazo, el otro brazo realizará el mismo movimiento involuntariamente.

Las sincinesias normales corresponden a un proceso del desarrollo motor del niño. Sin embargo, las sincinesias patológicas por lo general, son secuelas o complicaciones de un traumatismo o enfermedades neurológicas, en donde ocurre un crecimiento anormal de las fibras nerviosas que ocasiona una contracción involuntaria de algunos músculos cuando se desea mover otros.

El neurólogo realizará un examen físico detallado para determinar si existen movimientos involuntarios. Básicamente, se pide al paciente realizar movimientos voluntarios que involucren la motricidad fina y la motricidad gruesa. El paciente deberá manejar diversos objetos o hacer gestos con la cara y manos para observar si con la realización de estos movimientos voluntarios, se generan movimientos no intencionados en otros lugares del rostro o en el lado ipsilateral del cuerpo.

El tratamiento involucra un entrenamiento facial para reducir la sincinesia. Mediante ejercicios se enseñan técnicas al paciente que lo ayuden a incrementar los movimientos deseados y reducir, al mismo tiempo, los movimientos no intencionados. Por medio de ejercicios que lo ayuden a percibir la tensión y la relajación de los músculos de los cuales ha perdido el control.

En algunos casos se puede realizar neurotomía selectiva, como en las sincinesias que se presentan en las secuelas de parálisis faciales. Esto lo hacen los cirujanos plásticos entrenados.

Por otra parte, la toxina botulínica (Botox), es de utilidad, y dura aproximadamente tres meses, después de lo cual hay que volver a infiltrar (la toxina dura tres meses). Se trata de un tratamiento sintomático y no curativo.