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Tortícolis

La tortícolis o distonía cervical, es una afección en donde los músculos que rodean la zona de la columna vertebral cervical se contraen involuntariamente, provocando que la cabeza se tuerza o gire hacia un lado. Esto provoca dolor agudo.

Esta condición puede ocurrir a cualquier edad. Sin embargo, es más frecuente en mujeres mayores de 30 años.

Los signos y síntomas de la tortícolis incluyen:

- Cabeza torcida hacia el hombro, oreja hacia el hombro, mentón hacia arriba o hacia abajo.

- Dificultad para mover el cuello.

- Dolor de cuello, que puede irradiarse hacia el hombro.

- Dolores de cabeza.

- Rigidez.

- Hinchazón.

La causa de la tortícolis es desconocida. Sin embargo, se asocia a antecedentes familiares del trastorno o a lesiones en la cabeza, el cuello o los hombros. Existen factores que aumentan el riesgo, tales como tener más de 30 años y ser del sexo femenino.

Para diagnosticar a un paciente con tortícolis se necesita un examen físico. Sin embargo, en ocasiones es necesario realizar otros exámenes para descatar otras afecciones.  

El tratamiento tiene por objetivo aliviar los signos y síntomas de la tortícolis. Poner bolsas de calor y masajear el área afectada puede ayudar a relajar los músculos del cuello y de los hombros.

- Bótox: se puede inyectar directamente en los músculos afectados del cuello toxina botulínica, para aliviar los signos y síntomas de la tortícolis. Estas inyecciones se repiten cada tres o cuatro meses y la mayoría de las personas presentan mejorías.

- Medicamentos: se pueden ingerir relajantes musculares para aliviar el dolor.

- Kinesiología: se pueden agregar ejercicios terapéuticos, calor local o electroanalgesia, para descontracturar los músculos cervicales.

 

Cuando lo anterior no resulta, será necesario realizar procedimientos más invasivos para aliviar los signos y síntomas de la tortícolis.

- Estimulación cerebral: mediante este procedimiento se realiza un pequeño agujero en el cráneo para introducir un alambre fino al cerebro. La punta de este alambre se ubica en la parte del cerebro que controla el movimiento y se envían impulsos eléctricos a través del alambre para interrumpir las señales que hacen que la cabeza se tuerza.

- Cirugía: mediante un procedimiento quirúrgico se cortan los nervios que llevan las señales de contracción a los músculos afectados.