Biopsia por fusión transperineal: precisión y seguridad en el diagnóstico del cáncer de próstata
El cáncer de próstata sigue siendo uno de los más frecuentes en hombres y, en muchos casos, puede avanzar silenciosamente. Por eso, es fundamental contar con métodos diagnósticos más precisos que permitan detectar tumores en etapas más tempranas.
En ese escenario, surge una técnica muy innovadora: la biopsia por fusión transperineal de próstata. Es un procedimiento ambulatorio que busca obtener muestras de tejido prostático para descartar la presencia de cáncer de manera precisa y segura, sin necesidad de hospitalización. A diferencia de la biopsia tradicional por vía transrectal, la aguja que toma el tejido no atraviesa el recto, sino que se introduce a través del periné —la piel ubicada entre el escroto y el ano— guiada por ultrasonido y, en muchos casos, combinando imágenes de resonancia magnética mediante un software de fusión.
Esto permite dirigir las muestras exactamente hacia las zonas sospechosas de la próstata, aumentando la capacidad de detectar tumores clínicamente significativos con menos muestras y menor riesgo de complicaciones, especialmente infecciosas.
“El diagnóstico de cáncer de próstata se realiza mediante una biopsia prostática. Hoy, gracias a los avances en imágenes y software de fusión, podemos dirigir las muestras con mayor precisión hacia las zonas sospechosas identificadas en la resonancia magnética, mejorando la capacidad diagnóstica y optimizando la toma de muestras”, explica el Dr. Ruben Olivares, urólogo y jefe del Centro de Cirugía Robótica de Clínica Universidad de los Andes.
El especialista adquirió amplia experiencia en esta técnica durante su entrenamiento de fellowship en Cleveland Clinic, uno de los pocos centros de la región noreste de Estados Unidos que realiza un alto volumen de biopsias prostáticas por vía transperineal.
Una técnica que mejora la experiencia del paciente
La vía transperineal disminuye significativamente el riesgo de infecciones, una de las principales complicaciones de la biopsia prostática tradicional, ya que evita el contacto con bacterias intestinales al no atravesar el recto. Además, permite acceder con mayor precisión a distintas zonas de la próstata, incluyendo áreas que muchas veces son difíciles de alcanzar por vía transrectal.
Otra ventaja importante es que la biopsia transperineal no requiere preparación intestinal con enema previo y, en general, tampoco es necesario utilizar antibióticos preventivos, salvo en pacientes con antecedentes de infección luego de una biopsia transrectal previa.
Asimismo, en la mayoría de los casos no es necesario repetir la resonancia magnética. Las imágenes realizadas previamente en el centro de origen del paciente pueden utilizarse para planificar y realizar la biopsia por fusión, evitando exámenes adicionales y facilitando el acceso al procedimiento.
Además, con esta tecnología las imágenes de resonancia y el registro exacto de las zonas biopsiadas quedan almacenados en el sistema. En caso de que el paciente requiera posteriormente una prostatectomía radical robótica —extirpación completa de la próstata— esta información puede utilizarse como un verdadero “mapa” del cáncer dentro de la glándula. “Esto nos ayuda a identificar con mayor precisión dónde se encuentra el tumor más agresivo y qué zonas podrían ser más favorables para preservar estructuras importantes, como los haces neurovasculares relacionados con la función sexual o mecanismos involucrados en la continencia urinaria”, explica el Dr. Olivares.
En centros especializados como Clínica Universidad de los Andes, la biopsia de próstata transperineal puede realizarse con anestesia local en la mayoría de los casos. El paciente llega pocos minutos antes, se realiza el procedimiento y puede volver a su casa el mismo día, con una recuperación rápida y menores molestias.
La biopsia por fusión transperineal es especialmente útil en hombres con antígeno prostático elevado, lesiones sospechosas en la resonancia magnética o biopsias previas negativas con persistencia de sospecha de cáncer.
“Muchas veces la biopsia tradicional no encuentra el tumor simplemente porque no pasó por el lugar correcto. Contar con imágenes y una guía precisa cambia completamente el escenario diagnóstico”, concluye el Dr. Olivares.
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