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4 problemas de salud derivados del uso de pantallas

La vista, el sueño y algunos grupos musculares se ven afectados por el uso excesivo de dispositivos electrónicos.
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Hace años que estamos expuestos a pantallas muchas horas del día, durante toda la semana. Desde el teléfono y televisor, hasta computadores y tablets, sobre todo para clases y trabajo, situación que empeoró considerablemente durante la pandemia de Covid-19.

¿Cómo puede afectar el uso de pantallas en diferentes partes del cuerpo?

Dolor de cabeza y cuello

La postura forzada para mirar bien estos dispositivos contrae músculos relacionados con el movimiento de la cabeza, lo que puede derivar en dolor cervical. Esto ocurre por la sobrecarga en la parte alta de la columna provocada por la posición anormal de la cabeza. Además, estas contracturas musculares permanentes pueden inflamar los nervios occipitales y cervicales, produciendo dolor de cabeza, molestias detrás de los ojos y dolores alrededor del cuello, articulaciones del hombro e incluso extremidades superiores. Estas molestias empeoran en quienes no practican deporte o tienen condición física inadecuada.

El Dr. Sebastián von Unger, traumatólogo del Centro de Mano y Muñeca de Clínica Universidad de los Andes, afirma que, para prevenirlo, es recomendable realizar actividad física de manera regular, hacer pausas durante las actividades laborales y recreativas enfocadas en cambio de actividades y elongación, y preocuparse de la ergonomía en el puesto de trabajo, evitando posturas forzadas o inadecuadas.

 

Molestias musculoesqueléticas en manos y muñecas

Las posturas adoptadas hacen que las extremidades superiores (muñecas, manos y dedos) se vean perjudicadas por la forma en que se toma el celular o por el uso constante del teclado del computador.

Esto se puede manifestar con dolor, rigidez u hormigueo, síntomas que pueden estar indicando la presencia de enfermedades como síndrome de túnel carpiano y/o inflamación tendínea aguda o crónica, por ejemplo, la tendinitis D’Quervain o dedo en gatillo.

El síndrome de túnel carpiano se da porque se comprime el nervio mediano a nivel de la muñeca, en la zona del carpo. Se manifiesta por hormigueo de predominio nocturno de los dedos (principalmente pulgar, índice y medio), y a medida que progresa se da en el día con ciertas actividades como hablar por teléfono o manejar y, posteriormente, puede producir adormecimiento y sensación de falta de fuerza en la mano. Las tendinopatías, en tanto, suelen darse más frecuentemente en el dedo pulgar por el movimiento repetitivo que se hace con este especialmente al usar teléfonos o en ciertas actividades deportivas o laborales. Se manifiesta por dolor en ciertas actividades, que disminuye con el reposo, y en ciertas ocasiones, puede producir resalte o disminución del movimiento.

Al respecto, el Dr. von Unger recomienda la prevención evitando el uso prolongado o inadecuado de pantallas, especialmente celulares, y realizar actividades deportivas y laborales de manera progresiva dejando tiempo para pausas en que se realice elongación de las extremidades. En caso de que las molestias persistan a pesar del reposo, es recomendable la consulta precoz para realizar estudio y tratamiento.

Alteraciones oculares

Al exponerse muchas horas a pantallas y dispositivos electrónicos o realizar actividades a corta distancia como la lectura, puede generarse cansancio visual, el que se manifiesta con síntomas de ojo seco como sensación de arenilla, ardor, enrojecimiento ocular, lagrimeo, visión borrosa e intolerancia a la luz. La frecuencia de parpadeo normal es de unas 15 veces por minuto, lo que se reduce a la mitad al fijar la vista en los dispositivos electrónicos, acompañado de mayor evaporación de la lágrima, produciendo ojo seco.

Para aliviar el cansancio ocular, el  Dr. René Andrés Moreno Toro , oftalmólogo de la Clínica, aconseja realizar descansos breves de la lectura cada cierto tiempo y mirar un objeto distante. “Esta es la regla del 20-20-20 que consiste en que cada 20 minutos que utilicemos una pantalla, miremos durante 20 segundos a 20 pies de distancia (6 metros) o al infinito. También ayuda el uso de lágrimas artificiales para lubricar los ojos en caso de sentirlos secos, y disminuir el brillo de la pantalla”, afirma.

Si bien la excesiva exposición a la luz azul en la noche, proveniente de las pantallas, puede interrumpir el ciclo natural del sueño al reducir la producción de melatonina, la hormona del sueño, hasta el momento, no se ha demostrado que la escasa cantidad de luz azul que emiten estos dispositivos provoquen daños a la retina o a la visión.

Insomnio

Una de las costumbres más habituales antes de irse a dormir es ver televisión o revisar el teléfono celular, lo que puede perjudicar de gran manera el buen dormir. Esto ocurre porque la luz blanca brillante que emiten los dispositivos electrónicos altera los niveles de melatonina (hormona que regula el sueño) y hace que el cerebro crea que sigue siendo de día, en lugar de dar la señal de que es hora de dormir. Así, se da insomnio, caracterizado no sólo porque cuesta más quedarse dormido, sino también por una peor calidad de sueño, provocando pesadillas o incrementando patologías del sueño que no permiten un descanso reparador.

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