Medicina estética: las nuevas tendencias para rejuvenecer sin perder la naturalidad
La medicina estética ha evolucionado. Hoy, más que transformar el rostro, la tendencia es prevenir los signos del envejecimiento, mejorar la calidad de la piel y conservar una apariencia natural. Los tratamientos mínimamente invasivos han ganado protagonismo porque permiten obtener resultados progresivos, con poco tiempo de recuperación y adaptados a las necesidades de cada persona.
"Lo importante no es cambiar quién eres, sino ayudarte a verte y sentirte mejor, manteniendo siempre la naturalidad del rostro", explica la Dra. Carolina Salisbury, cirujano plástico de Clínica Universidad de los Andes.
¿Cuáles son los tratamientos más utilizados?
Entre los procedimientos que actualmente concentran mayor interés destacan:
- Toxina botulínica: ayuda a relajar los músculos donde se aplica. Suele utilizarse en la frente, principalmente en el entrecejo, y alrededor de los ojos, permitiendo reposicionar la cola de las cejas, que es uno de los principales puntos de envejecimiento de la cara, y en las patas de gallo. De esta forma, se suavizan las arrugas de expresión y se ve la cara más descansada.
“Es importante eso sí que la cara mantenga sus arrugas dinámicas, que son las que dan expresión al rostro, por ejemplo, al sonreír, pero que luego desaparecen. El ideal es comenzar antes de estas arrugas queden marcadas. Al intervenir tarde, es cuando la cara se ve rara”. - Bioestimuladores: son de las últimas técnicas que han ido saliendo y favorecen la producción natural de colágeno, permitiendo recuperar volumen, luminosidad y tonicidad de la piel. “Lo recomiendo para cuando te quieres ver más radiante y, en pieles un poco más envejecidas sirven para dar más tonicidad, volumen y un poquito más de rigidez. Se aplican en la medida justa y según las necesidades de cada paciente”.
- Ácido hialurónico: para recuperar volumen cuando existe una necesidad facial específica y mantener el rejuvenecimiento facial. Lo importante es saber cuándo tiene indicación, para que quede como algo sutil y natural.
- Láser: se considera una técnica complementaria que ayuda a mejorar manchas, textura, poros y rosácea. Logra una piel más uniforme, más lisa. Hay láser con distinta técnica y profundidad que se utilizan para diferentes propósitos: estimular colágeno, lograr mayor tensión de las capas más profundas de la piel, disminuir la flacidez, achicar los poros, mejorar la rosácea.
"Cada uno cumple una función distinta. La clave está en indicar el tratamiento adecuado para cada paciente y utilizarlo en la medida justa, evitando resultados artificiales", señala la especialista.
El gran secreto, asegura la Dra. Salisbury, es aprovechar estas técnicas mínimamente invasivas sin perder la naturalidad de la cara. Al empezar apenas se está perdiendo volumen o se mancha la cara, y se hace un poco de cada cosa, queda una piel bonita, pero sin exagerar. Por el contrario, cuando ya es muy tarde y se quiere recuperar todo en base a estas técnicas, ya no sirve y puede quedar una cara irreconocible y sin expresión.
¿Cuándo un procedimiento estético no es suficiente?
“Aunque estos tratamientos ofrecen excelentes resultados, hay pacientes en quienes seguir agregando volumen deja de ser natural. En esos casos, una cirugía puede ofrecer un mejor resultado y luego complementarse con procedimientos mínimamente invasivos para mantenerlo", explica la Dra. Salisbury.
Por eso, insiste en que no existe un tratamiento universal. La indicación depende de la edad, las características de la piel, el grado de envejecimiento y las expectativas de cada persona.
La seguridad también es una tendencia
El creciente interés por la medicina estética ha ido acompañado de una mayor oferta de tratamientos, especialmente en redes sociales y por personas no capacitadas. Sin embargo, la especialista enfatiza que todos estos procedimientos son actos médicos y deben realizarse únicamente por profesionales certificados y en centros de salud acreditados.
"Estos procedimientos no están libres de riesgos. La evaluación médica permite conocer los antecedentes de cada paciente, definir si realmente existe una indicación y actuar oportunamente frente a una complicación", afirma.
Antes de realizar cualquier tratamiento recomienda:
- Consultar con un cirujano plástico o dermatólogo acreditado por la Superintendencia de Salud.
- Preferir centros de salud con respaldo clínico.
- Desconfiar de promociones u ofertas difundidas en redes sociales.
- Priorizar una evaluación médica por sobre las tendencias del momento.
"La medicina estética forma parte del cuidado integral de la salud. Nuestro objetivo siempre debe ser lograr resultados armónicos, seguros y que permitan a cada persona seguir viéndose como ella misma", concluye la Dra. Carolina Salisbury.
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