Clínica Universidad de los Andes / Noticia

Soy psicóloga y este es mi mejor consejo

María Paz Altuzarra, psicóloga, comparte una práctica simple pero significativa que siempre debemos realizar para cuidar nuestra salud mental.
icono whatsapp 2

Mantener hábitos y rutinas favorece la salud mental

La salud mental se construye en lo cotidiano. El sueño, la alimentación, el deporte y las rutinas no son detalles menores, sino que son la base que ordena el día, ya que aporta estabilidad y permite funcionar mejor. No se trata de seguirlas con rigidez, sino de contar con una estructura flexible que sostenga, sobre todo en los momentos más difíciles.

Cuando estos hábitos se pierden, el impacto se acumula de forma silenciosa: se duerme mal, la alimentación se descuida, baja la energía y el aislamiento aparece casi sin que uno se dé cuenta. La vida se vuelve menos predecible, y esa imprevisibilidad tiene un costo real en la regulación emocional, especialmente en contextos de estrés sostenido.

Hábitos que cuidan la salud mental

No apuntes a la perfección, sino a ir construyendo una base que te acompañe. Algunos consejos prácticos:

  • Cuida tu descanso
    Intenta mantener horarios regulares para dormir y despertar. Un buen descanso ordena todo lo demás.
  • Organiza tus comidas
    Evita largos periodos sin comer. Darle al cuerpo una estructura también ayuda a estabilizar el ánimo.
  • Incorpora movimiento
    No tiene que ser algo exigente. Caminar, estirarse o hacer deporte de forma regular ya marca una diferencia.
  • Arma rutinas flexibles
    Tener horarios y ciertos hábitos establecidos ayuda, pero también es importante adaptarlos cuando sea necesario. La flexibilidad es parte del equilibrio.

No estamos hechos para estar solos

Junto a los hábitos, hay otro pilar que sostiene la salud mental: los vínculos. El contacto con otros —familia, amigos, compañeros de trabajo— no solo acompaña, sino que genera contención, ofrece validación y abre un espacio para compartir lo que pesa. Las redes de apoyo amortiguan el estrés, favorecen la regulación emocional y no se construyen de un día para otro: se cultivan en el tiempo, en lo simple y cotidiano.

En mujeres, en particular, la falta de redes de apoyo suele ser un factor relevante en el deterioro de la salud mental, especialmente frente a situaciones que generan angustia y que se vuelven más difíciles de atravesar sin un entorno que sostenga.

 

Cuidar los hábitos y los vínculos no es algo accesorio ni un lujo de quienes tienen tiempo. Son bases concretas —y al alcance de todos— que sostienen el bienestar a lo largo del tiempo.

Profesionales que participaron en esta nota

María Paz Altuzarra Gómez

Psicología General - Obesidad y Cirugía Bariátrica

Ver perfil

Agenda tu hora a través de WhatsApp