Clínica Universidad de los Andes / Noticia

Preocupación por retraso en mamografía y chequeo mamario por miedo al contagio de Covid-19

El cáncer mamario es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres.
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Cuando en Chile se inició la pandemia de Sars-CoV-2 en marzo, los profesionales de la salud y las autoridades, hicieron un llamado para que las personas sólo asistieran a los centros médicos cuando fuera estrictamente necesario. Así se evitaría tanto el contagio al salir de las casas, como el colapso de los servicios de salud, que estaban enfocados en solucionar los problemas asociados a la crisis sanitaria.

Así ocurrió, por ejemplo, con patologías mamarias: “Hicimos un llamado a las pacientes a atrasar sus exámenes de chequeo mamario. Estos exámenes se realizan a personas sanas, en forma periódica, para detectar estados precancerosos o cánceres en etapas iniciales, lo que permite lograr mejores pronósticos al tratarlos en forma temprana”, explica el Dr. Nicolás Droppelmann, cirujano oncólogo y coordinador del Programa de Cáncer de Mama de Clínica Universidad de los Andes.

El especialista agrega que, si bien fue una buena decisión en su momento, lo prolongado de la pandemia ha hecho replantearse esta conducta, ya que si se sigue atrasando los exámenes de screening, muchos pacientes que están en este momento con tumores en etapa muy temprana, no serán detectados, y su diagnóstico se retrasará a fases más avanzadas, lo que conlleva a un peor pronóstico y mayor probabilidad de mortalidad por cáncer, superior al daño que supone exponerse a realizarse estos exámenes.

“El cáncer de mama es el que produce mayor mortalidad por cáncer en las mujeres de nuestro país. Para ayudar a reducir estas cifras, es fundamental una atención e intervención oportunas, que es la principal herramienta para mejorar el pronóstico del cáncer mamario”, afirma el Dr. Droppelmann.

Los factores de riesgo de cáncer de mama son:

-        Haber tenido un familiar de primer grado con este cáncer.

-        Ser portadora de una mutación genética conocida para cáncer de mama (como las mutaciones en los genes BRCA 1 y BRCA2).

-        No tener hijos o haber tenido el primero después de los 35 años.

-        No haber dado lactancia materna.

-        Estar en tratamiento hormonal de reemplazo para la menopausia.

-        Haber tenido menopausia tardía (después de los 55 años).

¿Cómo se hace el chequeo mamario?

Este tiene dos partes:

  1. Evaluación y examen físico:  Para las mujeres sin factores de riesgo y con mamografía sin hallazgos sospechosos, se recomienda que sea realizado por su ginecólogo o un cirujano oncólogo de mama. Si la paciente tiene factores de riesgo, o hallazgos sospechosos en la mamografía, debe hacerlo un cirujano oncólogo de mama.
  2. Mamografía: Es una radiografía de la mama. Es un procedimiento simple y rápido, que no requiere mucha preparación. En muchos casos, también se solicita una ecografía mamaria, que ayuda a ver mejor los nódulos o quistes en las mamas.

 

“Es muy importante que todas las mujeres de 40 años o más, se hagan un chequeo con mamografía, ya que, si el cáncer de mama es detectado en forma precoz, que es el principal objetivo de la mamografía, el pronóstico es muy bueno. De lo contrario, la probabilidad de morir por esta enfermedad aumenta dramáticamente”, asegura el especialista.

Para las mujeres con factores de riesgo se aconseja tener un chequeo entre los 30 y los 40 años, en el que se establece si es necesario hacer una mamografía antes de los 40 y si debe repetirse anualmente.

“Se calcula que en Chile se dejaron de realizar entre un 84 y 92% de exámenes de mamografía entre abril y mayo. Por esto, hacemos un llamado para reiniciar el chequeo mamario en todas las mujeres, pero sobre todo a aquellas que tienen algún factor de riesgo”, concluye el Dr. Nicolás Droppelmann.

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