SERVICIOS EN LÍNEA
Home / Médicos y Especialidades / Enfermedades y Tratamientos / Detalle Enfermedades y Tratamientos

Enfermedad Renal Crónica

La enfermedad renal crónica es una enfermedad en donde existe una pérdida gradual e irreversible de la función renal y se estima que en Chile afecta a cerca del 10% de la población adulta y, de ellas, 22.000 se someten a terapia crónica de reemplazo renal (hemodiálisis). En etapas tempranas es asintomática y generalmente se presenta cuando la función renal está significativamente afectada.

En estas etapas avanzadas se acumulan líquidos, electrolitos y desechos en el cuerpo, siendo necesaria la realización de diálisis o de un trasplante renal. Cabe destacar, que esta enfermedad requiere de un  tratamiento o de lo contrario podría causar la muerte. 

Los signos o síntomas de una insuficiencia renal crónica son los siguientes:

- Inapetencia
Hipertensión
Anorexia
- Náuseas o vómitos
Anemia
- Dolores óseos
Fracturas
Insomnio o problemas para dormir
- Disminución de la rapidez mental
- Espasmos o calambres musculares
- Picazón constante
- Dolor en el pecho (provocado por acumulación de líquido en el revestimiento del corazón)
- Falta de aire (provocado por acumulación de líquido en los pulmones)

La enfermedad renal crónica se manifiesta cuando existe una afección o enfermedad que esté afectando la función renal y genera daños que empeoran gradualmente. Estas enfermedades incluyen, diabetes (tipo 1 o tipo 2), presión arterial elevada, glomerulonefritis, nefritis intersticial, enfermedad renal poliquistica, obstrucción prolongada de las vías urinarias, reflujo vesicoureteral o pielonefritis.

Cabe destacar que existen factores que aumentan el riesgo de padecer enfermedad renal crónica tales  como, edad avanzada, obesidad, tabaquismo, antecedentes familiares de enfermedad renal crónica y anomalías en la estructura renal.

El médico recomendará al paciente la realización de análisis y procedimientos que verifiquen la existencia de una enfermedad renal crónica que  incluyen un control del volumen de excreción de orina, análisis de orina, análisis de sangre, ultrasonido o tomografía a los riñones y, en ocasiones, se realiza una biopsia renal. 

Cuando el paciente es diagnosticado con enfermedad renal crónica el tratamiento consistirá en controlar los síntomas, reducir las complicaciones y retrasar el progreso de la enfermedad. Sin embargo, esta patología, como muchas otras enfermedades crónicas, no tiene cura.

Los tratamientos de las complicaciones de la enfermedad renal crónica incluyen:

- Medicamentos para la hipertensión: por lo general, se recetan inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina o los antagonistas de los receptores de la angiotensina para preservar la función renal y reducir la presión arterial del paciente y la pérdida de proteínas por la orina (prteinuria).

- Estatinas: este medicamento disminuye el colesterol, para disminuir el riesgo de presentar alguna enfermedad cardíaca.

- Suplementos de la hormona eritropoyetina: estos medicamentos se utilizan para tratar la anemia y estimulan la producción de glóbulos rojos, lo que alivia la fatiga y debilidad común de la anemia.

- Diuréticos: los pacientes con insuficiencia renal crónica presentan retención anómala de sal y líquidos.

- Suplementos de calcio y vitamina D: estos ayudan a prevenir los huesos débiles y disminuyen los riesgos de fractura.

- Dieta baja en proteínas: los riñones requieren de mucho trabajo para procesar las proteínas de los alimentos, es por esto que se recomienda consumir menos proteínas. 

Cuando los riñones no son capaces de depurar por si solos los desechos o los líquidos, es necesario realizar diálisis o un trasplante renal. Si no se realizan estos tratamientos, la esperanza de vida será de solo algunos meses.

- Diálisis: se utiliza para eliminar la acumulación de toxinas y el exceso de líquido en la sangre. En este procedimiento, una máquina bombea sangre fuera del cuerpo a través de un dializador que filtra los deshechos. Una vez que la sangre está libre de toxinas y exceso de líquido se vuelve a introducir al cuerpo.

- Trasplante renal: quirúrgicamente se coloca un riñón sano de un donante en el cuerpo de la persona afectada. Una vez que se realiza el trasplante, el paciente deberá ingerir medicamentos por el resto de su vida, para evitar que el cuerpo rechace el nuevo órgano.