SERVICIOS EN LÍNEA
Home / Médicos y Especialidades / Enfermedades y Tratamientos / Detalle Enfermedades y Tratamientos

Esquizofrenia

La esquizofrenia es un trastorno mental grave que pertenece a las denominadas psicosis. Las personas que la padecen interpretan la realidad de manera anormal. Como síntomas, este cuadro puede provocar una combinación de alucinaciones, delirios y trastornos graves en el pensamiento y el comportamiento.

En los hombres, los síntomas comienzan ente los 15 y los 25 años. En las mujeres, en cambio, algunos años después. Es poco frecuente que se diagnostiquen niños con esquizofrenia, al igual que personas mayores de 45 años.

Esta enfermedad se produce en alrededor del 1% de la población de acuerdo con estudios realizados en diversas partes del mundo.

-        Delirios: creencias falsas que no se basan en la realidad y se cree en ellas con certeza absoluta.

-        Alucinaciones: estas implican ver o escuchar cosas que no existen en la realidad.

-        Discurso desorganizado: es por esto que la comunicación se ve afectada.

-        Movimientos anormales, repetitivos o desorganizados.

-        Síntomas negativos que provocan incapacidad o capacidad reducida para desempeñarse normalmente (desgano, desconcentración, lejanía afectiva).

-        Pensamientos y conductas suicidas.

No se conocen las causas específicas de la esquizofrenia; sin embargo, los investigadores postulan que es una combinación de la genética, la química del cerebro y el ambiente que contribuye al desarrollo de este trastorno. Dentro de las sustancias cerebrales que produce el cerebro (neurotransmisores) la dopamina y el glutamato tendrían un papel importante en esta enfermedad.

Las personas que padecen esquizofrenia necesitan recibir tratamiento durante toda la vida. El manejo temprano puede ayudar a controlar los síntomas antes de que se desarrollen complicaciones más graves y así se puede mejorar el pronóstico a largo plazo.

-       Medicamentos: son la base del tratamiento de la esquizofrenia. Se recetan antipsicóticos que ayudan al control de los síntomas porque actúan sobre la dopamina. También pueden ser útiles los antidepresivos y los ansiolíticos.

-       Intervenciones psicosociales: una vez que la psicosis está más controlada, además de seguir tomando los medicamentes, son importantes las intervenciones psicosociales que incluyen terapia individual, entrenamiento para las habilidades sociales, terapia familiar, rehabilitación vocacional y alguna actividad laboral (muchas veces protegida).

-       Hospitalización: durante los períodos de crisis o síntomas graves.

-       Terapia electroconvulsiva: en el caso de los adultos con esquizofrenia que no responden a la terapia farmacológica (medicamentos), esta terapia podría ser una opción.