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Sedentarismo

El sedentarismo es un estilo de vida que se caracteriza por la inactividad física o la falta de ejercicio. Cuando una persona pasa la mayor parte del día sentado sin realizar actividad física, es considerada sedentaria.

Esta condición puede generar problemas significativos para la salud, ya que es un factor de riesgo para padecer enfermedades al corazón. Las probabilidades de sufrir un infarto cardiaco, tener enfermedades coronarias o sufrir de hipertensión aumentan cuando las personas son sedentarias. Además, la inactividad o la falta de ejercicio, provoca que los niveles de colesterol malo aumenten, pudiendo provocar obesidad, sobrepeso y enfermedades metabólicas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inactividad es uno de los problemas más importantes de la salud pública ya que afecta a millones de personas en todo el mundo y se estima que un 60% de la población mundial no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios para la salud.

La inactividad física es el cuarto factor de riesgo de muerte más importante en todo el mundo y toda la población puede verse afectada por este mal hábito. Sin embargo, es más alarmante en jóvenes y adultos mayores de 40 años.

Si una persona no está realizando el ejercicio necesario para estar saludable, podría presentar los siguientes signos o síntomas:

Aumento de peso.

Pérdida de masa muscular.

Presentar varias enfermedades en poco tiempo, por un debilitamiento del sistema inmune.

Alteraciones hormonales.

Aumento de ansiedad o depresión.

Problemas para dormir.

Cuando el sedentarismo ha provocado otras enfermedades, las personas podrían presentar:

Enfermedades coronarias:

  • Dolor de pecho o angina.
  • Dificultad para respirar.              

Hipertensión:

  • Dolor de cabeza.
  • Dificultad para respirar o sangrado nasal.

Diabetes tipo 2:

  • Aumento de la sed.
  • Necesidad de orinar seguido.
  • Aumento del apetito.
  • Pérdida de peso involuntaria.
  • Infecciones frecuentes.
  • Zonas oscurecidas en la piel.
  • Fatiga.
  • Visión borrosa.

En el sedentarismo inciden diversos factores como, la falta de tiempo para practicar deportes, uso de medios de transporte motorizados y el uso frecuente de pantallas en el trabajo y en la casa. En algunas ocasiones el sedentarismo se ve forzado por dolores musculoesqueléticos. Esto último obliga a tratar cualquier dolor que limite movilidad, especialmente en personas de mayor edad o con sobrepeso.

Los pacientes deberían realizarse un chequeo preventivo regularmente, para determinar si existen alteraciones en estos y determinar su causa. Debe tratarse cualquier patología dolorosa del sistema musculoesquelético que limite o dificulte la actividad física. Esto incluye por ejemplo : dolores de espalda, artrosis de rodilla o caderas, callosidades dolorosas en los pies, etc.

Un paciente con sedentarismo es proclive a tener diversas enfermedades que deben ser tratadas oportunamente por un especialista. Sin embargo, cuando el sedentarismo aún no ha generado mayores problemas, el paciente deberá cambiar este mal hábito agregando a su rutina ejercicios que fortalezcan su corazón y su sistema circulatorio, que lo ayuden a mantener un peso adecuado y a mantener sus huesos y músculos fuertes.

Los pacientes pueden realizar pequeños cambios en su rutina diaria que le ayudarán a mantenerse más activos y saludables. Como, por ejemplo, caminar 10 minutos al día, subir las escaleras en vez de usar el ascensor, realizar actividades al aire libre, dirigirse a su trabajo en bicicleta o realizar 30 minutos de ejercicios 3 días a la semana.

La conserjería médica habitualmente incluye la recomendación de un dieta sana y equilibrada.

En ocasiones, cuando el paciente no se ha ejercitado por mucho tiempo, podría necesitar ser guiado por un deportólogo para realizar la cantidad de ejercicios necesarios acordes a su situación. El deportólogo hara la evaluación de patologías médicas que deben ser consideradas para el inicio de la actividad física, como asimismo el tipo e intensidad recomendadas.