Clínica Universidad de los Andes / Noticia

8 problemas de salud provocados por el cigarro

Este hábito se relaciona con diversos tipos de cáncer y patologías cardiovasculares, además de ser causa importante de contaminación ambiental.
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Más de ocho millones de personas mueren cada año por patologías derivadas del consumo de tabaco, de acuerdo a cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS). De ellas, una octava parte corresponde a fumadores pasivos.

Al respecto, la Dra. Guacolda Benavides, broncopulmonar del Centro de Enfermedades Respiratorias y Alergias de Clínica Universidad de los Andes, afirma que “el consumo de tabaco es una amenaza para la salud de la población a nivel mundial, a pesar de las estrategias implementadas para su control. La OMS ha reportado que el tabaquismo es la principal causa de muerte prevenible de las enfermedades no transmisibles (WHO, 2012)”. Además, el medio ambiente también es perjudicado por las empresas tabacaleras. De hecho, este año, el lema del Día Mundial sin Tabaco, celebrado cada 31 de mayo, es “Cultivemos alimentos, no tabaco”, haciendo referencia a que es perjudicial para la salud de las personas, agricultores y del planeta.

 

Enfermedades asociadas al cigarro

Además de tabaco, el cigarro contiene más de 7.000 sustancias químicas irritantes y cancerígenas que son causa directa de muchas enfermedades, algunas mortales.

Cáncer de pulmón

Los fumadores son 15 a 30 veces más propensos a tener cáncer de pulmón, ya sea que fumen ocasionalmente o todos los días, tantos cigarros, puros, pipas o cualquier otra presentación.

Otros tipos de cáncer 

Al fumar, el humo del cigarro entra en contacto con múltiples órganos en los cuales es habitual que se produzcan tumores cancerígenos. Es así como el tabaquismo se relaciona con cáncer bucal, de faringe, laringe, esófago y vejiga. En esta última, se depositan algunas de las sustancias del cigarro. Además, se ha establecido relación con cáncer de riñón, hígado, páncreas, estómago y colorrectal.

Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)

Es la complicación más frecuente del tabaquismo, al dañar los bronquios y pulmones. En estos últimos, se destruyen los alvéolos, que son unos saquitos de aire microscópicos de los pulmones, sus paredes internas se debilitan y rompen, determinando obstrucción bronquial progresiva y daño en la oxigenación de los tejidos, lo que se traduce en que el fumador manifiesta tos crónica y dificultad para respirar.

    Enfermedad coronaria

    La probabilidad de desarrollar eventos coronarios agudos se relaciona directamente con el número de cigarrillos consumidos diariamente y con la cantidad de años desde que inició la adicción tabáquica. Sin embargo, en personas fumadoras que tienen antecedentes familiares de cardiopatías u otros factores de riesgo como colesterol altohipertensión arterialdiabetes o adicción a cocaína, aunque fumen menos tiempo o cantidad, pueden desarrollar precozmente un daño cardiaco severo. En los hombres fumadores, el infarto agudo de miocardio puede aparecer, en promedio, una década antes en relación con los no fumadores y, si el consumo es mayor de 20 cigarrillos por día, puede anticiparse aproximadamente 20 años. Las mujeres no fumadoras desarrollan un primer evento coronario casi diez años después que los hombres, en cambio, en las fumadoras, se da a edades similares a ellos.

    Fumar se asocia a niveles más elevados de ácidos grasos libres, triglicéridos y colesterol total. Además, aumenta la frecuencia cardíaca, eleva la presión arterial, incrementa la actividad de coagulación (que lleva a una trombosis), produce daño a nivel endotelial de la arteria coronaria y de las arterias cerebrales. La probabilidad de morir de un evento cardiovascular es el doble en quienes fuman versus quienes no. Con la edad, el riesgo de sufrir algunas de las patologías cardiovasculares se eleva considerablemente, especialmente desde los 40 años en adelante. 

    Ataque cerebrovascular (ACV)

    un ataque cerebrovascular es una emergencia médica que produce un daño irreversible en el tejido cerebral y ocurre cuando el suministro de sangre a una parte del cerebro se ve interrumpido, impidiendo que el tejido cerebral reciba oxígeno y nutrientes. Por esto, las células cerebrales comienzan a morir. El tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo, debido a las razones mencionadas anteriormente. Un ACV puede derivar en parálisis, dificultad para hablar, alteración de la función cerebral y la muerte. 

    Problemas reproductivos

    el tabaquismo se asocia a mayor prevalencia de infertilidad, abortos espontáneos, embarazos ectópicos, afecciones al feto y parto prematuro.

    Patología dentobucal

    además de mal aliento, el tabaco aumenta de 5 a 20 veces el riesgo de padecer una enfermedad periodontal en comparación con la población no fumadora. La característica típica de la enfermedad periodontal asociada al tabaco es la destrucción de los tejidos de soporte de los dientes, pérdida de hueso, formación de bolsas periodontales y pérdida dental. Asimismo, peor cicatrización de heridas de la boca, ya sean producidas de forma accidental o en caso de cirugía periodontal, y extracciones dentarias.

    El riesgo de padecer cáncer oral en fumadores supera de tres a cinco veces a los no fumadores, este efecto es dosis-dependiente y el riesgo se multiplica de forma dramática junto con la ingestión de alcohol.

    Sexualidad

    El tabaquismo duplica el riesgo de disminuir la función eréctil y deseo sexual, tanto en hombres y mujeres. Esto se explica por la disfunción endotelial que provoca, junto con el vasoespasmo por la acción directa de la nicotina y menor respuesta a los fármacos que favorecen la erección.

    Beneficios de dejar de fumar

    La Dra. Benavides asegura que nunca es tarde para dejar de fumar y que los beneficios se observan a corto y largo plazo. Por ejemplo:

    • A los 20 minutos: se reducen la tensión arterial y la frecuencia cardíaca elevadas.
    • A las 12 horas: el nivel de monóxido de carbono en el torrente sanguíneo vuelve a la normalidad.
    • Entre las dos y doce semanas: mejoran la circulación y la función pulmonar.
    • En los nueve primeros meses: se reducen la tos y la disnea.
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