Natación: por qué es un ejercicio completo que cuida cuerpo y mente
Moverse en el agua tiene un impacto profundo en la salud física y emocional. No solo es un deporte que es cada día más accesible, sino que la combinación de respiración, resistencia acuática y movimiento coordinado convierte a la natación en una herramienta valiosa para cuidar el cuerpo y la mente.
Frecuentemente se la describe como uno de los deportes más completos, ya que combina trabajo aeróbico, fuerza y coordinación. En su práctica se moviliza la mayoría de los grupos musculares y se potencian la fuerza, la resistencia y la flexibilidad. Al estar en el agua, la carga sobre el cuerpo disminuye considerablemente, lo que permite realizar movimientos con mayor libertad y menor impacto en las articulaciones. Esto resulta especialmente beneficioso para quienes buscan ejercitarse sin sobrecargar rodillas, caderas o columna
“En el medio acuático la carga que reciben las articulaciones disminuye de forma muy significativa gracias a la flotabilidad, lo que permite mayor rango de movimiento y menor impacto mecánico”, explica el Dr. Diego Amenábar, traumatólogo e integrante del equipo de Medicina Deportiva de Clínica Universidad de los Andes.
Beneficios cardiovasculares y respiratorios
Uno de los principales beneficios de la natación es su efecto sobre el sistema cardiovascular y respiratorio. Al nadar se requiere una respiración más controlada y profunda, lo que fortalece la capacidad pulmonar y mejora la eficiencia con que el cuerpo utiliza el oxígeno. Además, se estimula la circulación sanguínea, ya que el corazón trabaja de forma rítmica y sostenida, favoreciendo la resistencia cardiorrespiratoria.
“Este tipo de ejercicio favorece la circulación y contribuye a mantener el corazón saludable, lo que puede ser especialmente valioso en personas con riesgo cardiovascular, así como en quienes buscan mejorar su condición física general”, señala el Dr. Nicolás Bunster, cardiólogo del Centro de Enfermedades Cardiovasculares y miembro del equipo de Medicina Deportiva de Clínica Universidad de los Andes.
Para distintas edades y condiciones físicas
La natación es un deporte que puede adaptarse a distintos ritmos, edades y necesidades. Entre quienes pueden obtener beneficios destacados se encuentran:
- Niños y adolescentes: no solo mejoran su condición física, sino también habilidades como la coordinación y la confianza en sí mismos.
- Adultos mayores: es una excelente forma de mantener fuerza y movilidad con bajo impacto articular.
- Personas con afecciones respiratorias o cardiovasculares: pueden realizar actividad física de manera segura y progresiva.
- Quienes controlan el peso corporal o niveles de colesterol: implica un gasto energético elevado y favorece el metabolismo.
Estos beneficios, diversos y complementarios, muestran cómo una actividad física puede integrarse de manera natural a estrategias de salud a largo plazo. Si bien es altamente adaptable, su práctica debe ajustarse a la condición de cada persona, especialmente en presencia de enfermedades musculoesqueléticas o cardiovasculares.
Bienestar mental: movimiento que calma y conecta
Como ocurre con otras actividades aeróbicas, la práctica regular de natación se asocia a mejoras en el ánimo y reducción del estrés. Concentrarse en la respiración y en la sensación del agua puede generar un efecto relajante, ayudando a disminuir la tensión y la ansiedad. Esta respuesta del cuerpo está mediada por la liberación de endorfinas, hormonas que ayudan a disminuir el estrés y mejorar el estado de ánimo de manera natural.
Este mecanismo de bienestar no es un detalle menor: formar hábitos de movimiento que también apoyen la salud mental refuerza una mirada integral del cuidado, donde se considera tanto el cuerpo como las emociones de quienes se ejercitan.
Aunque la natación es una actividad de bajo impacto, no está exenta de riesgos si se practica sin una técnica adecuada o sin una progresión apropiada del entrenamiento. “Las lesiones por sobreuso, especialmente a nivel del hombro y de la columna cervical o lumbar, pueden aparecer cuando no existe una correcta ejecución de los movimientos”, advierte el Dr. Amenábar.
Como en toda actividad deportiva, contar con un equipo médico especializado que asesore y apoye es muy importante para obtener un buen rendimiento y evitar lesiones.
